Yoga: Reduce la grasa abdominal

Aunque resulta ser una de las zonas más difíciles de rebajar, unas secuencias de asanas te ayudarán a lograr tu objetivo.

Es hora de que esa rasa acumulada alrededor de tu cintura empiece a desaparecer, y comiences a fortalecer tus músculos abdominales para que puedan cumplir con eficiencia su trabajo: mantener protegidos a los órganos internos.

Tienes que tener siempre en mente que la perseverancia y disciplina son los elementos principales para que los resultados se empiecen a ver, no te preocupes pensando que tardarás un montón de tiempo para lograr tu meta, concéntrate en gozarte los beneficios que te traerá el hecho de estar practicando yoga: porque así te sentirás con más energía, más consiente con respecto a tu cuerpo, tu respiración y tu mente.

Para cumplir esta meta también deberás cambiar la manera en la que comes, ya que esto será un factor muy importante para rebajar esa grasita en el abdomen, por eso debes procurar seguir paso a paso las características de una alimentación balanceada: suficiente y variada, que contengan todos los grupos alimenticios, sobre todas las cosa, trata de evitar permanecer en ayuno por más de 4 horas, ya que así ayudarás a que tu metabolismo trabaje de la manera correcta y consuma de forma eficaz las grasas

Si ya estás preparada para empezar con la serie de asanas que tiene la maestra de yoga María Alcalá para ti, no apartes nuca de tu mente estas recomendaciones.

  • Oye a tu cuerpo: si crees que alguna posición es muy dura para ti, has la ejecución más fácil.

  • Lleva el ritmo de tu respiración: Aspira y expele prolongado y profundo: deja que tu respiración sea quien guie tu ejercicio.

  • Aguanta unas 5 respiraciones en cada estación.

  • En la posición de Savasana reposa unos instantes cuando finalices la estación: recuéstate encima de una alfombra o felpudo y manteniendo los ojos cerrados, mantente atento desde la relajación sin dormirte.

NAVASANA

Siéntate en el suelo con la espalda derecha y las rodillas dobladas; estira los brazos a unos 45°, distribuye el peso sobre los isquiones y mueve suavemente la espalda para atrás. Levanta las piernas intentando hacer una “V” corporalmente. Contrae el vientre hacia la espalda buscando que los músculos rectos y transversos del abdomen comiencen a funcionar. Si ves que la postura es difícil, dobla las rodillas, lleva los muslos a tu pecho y eleva los miembros inferiores.

USTRASANA

Repósate con las rodillas separadas, al tamaño de la cadera, desplaza los hombros para atrás y abajo, buscando de unir tus omóplatos, dirige tus manos a los tobillos; si para ti es muy difícil llegar, pon tus manos como puños y pósalos sobre el sacro desplazando tu torso hacia atrás. Recuerda siempre llevar el vientre hacia la espalda, que de esa forma tus lumbares están seguros y relajar los glúteos. Para finalizar, extiende la cerviz para que tu cuello no colapse.

SALABHASANA

Acostada boca abajo, uniendo piernas y pies, coloca los miembros superiores atrás y forzando tu vientre, respirando, sube tu tronco y piernas conjuntamente. Suaviza las posaderas y mantén el estómago pegado a la columna. La otra manera más fácil de hacer este posición, es ubicando las manos al lado de la cadera y plantadas en el suelo, sube solo una pierna, baja y luego lo hace la otra.

DHANURASANA

Con la posición pasada, dobla las rodillas y lleva los brazos para atrás, desplazando los hombros hacia abajo para extender tu pecho y unir los omoplatos; respirando agarra tus tobillos. Tu zona de sostén es la pelvis. La variación más fácil es nada más doblar las rodillas y colocar los brazos para atrás.

BHUJANGASANA

Boca abajo nuevamente, apoya tus manos con los dedos extendidos y abiertos por debajo de tus hombros, deja los miembros inferiores extendidos y todo ponlo en línea con los glúteos. Impulsándote con los brazos lleva tu cabeza hacia la espalda. Otra opción es dejar los antebrazos sobre el suelo, obteniendo una posición más fácil.

EN VOZ DEL EXPERTO

A menudo creemos que poseer una panza chata es solo para estar atractivos, sin embargo, la gordura del abdomen está ligada formalmente con el peligro de tener enfermedades cardio-vasculares y crónicas degenerativas.

Es más, como técnica de prevención de la diabetes, es aconsejable que la circunferencia de la cintura de las damas no pase de 88cm, en cambio los hombres 108cm. Igualmente, uno de los casos más preocupantes de guardar grasa en el vientre es que termina rodeando los órganos internos, cosa que perjudica muchísimo la salud.

Cuando haces yoga, realizas un ejercicio completo para este fin, porque no es solamente poner a trabajar los músculos y robustecerlos y al hacerlo con la respiración, inspirando y expeliendo rítmicamente, el organismo completo se oxigena mejor. Lo mismo contribuye a que los músculos trabajen bien ensanchándose y comprimiéndose, lo que ayuda a recuperar la salud más prontamente y quememos esa grasa almacenada.

Querer perder grasa del vientre no es un error y por querer sentirnos lindas y lucir agradables, todo lo contrario, eso igual ayuda, ya que sube la autoestima y nos impulsa en el progreso de la seguridad propia. Y si a esta meta le sumamos la necesidad de cuidar la salud y fortalecer nuestro cuerpo para que este actué mejor, el proyecto es completo y esta consumado.

MARJARYASANA

Ubícate en una posición de 4 puntos, examina tu colocación: rodillas puestas al tamaño de la cadera, los hombros alineados con las muñecas y separa todos los dedos de la mano para encontrar solvencia en la postura. Cuando inhales, contrae en vientre a la columna y mira para el techo; cuando expelas, que el vientre vaya al piso y la vista a las rodillas.

PASCHIMOTTANASANA

Colócate con la espalda derecha y las piernas estiradas hacia adelante, pon los pies en flex. Inspirando eleva tus brazos al frente colocando que el vientre descanse sobre los extremidades agarrando tus pies con las manos. Si se te hace difícil, dobla las rodillas y estira poco a poco las piernas.

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